Cicatrices: causas, prevención y cuidados.

Información general sobre cicatrices

Las cicatrices son marcas en el cuerpo más o menos profundas, ocasionadas por diferentes situaciones. Una de estas causas son las intervenciones quirúrgicas y más precisamente las cirugías plásticas.

A la gran mayoría de personas les desagrada tener cicatrices, más allá de que las que son pequeñas pueden disimilarse de mejor manera. Eso sí, dependiendo del tamaño resultan realmente antiestéticas. En cuanto a las cicatrices de procedimientos quirúrgicos, el tamaño y el aspecto dependerán del tipo de operación y del cuidado del cirujano a la hora de llevar a cabo el proceso.

La cicatriz es la parte visible de una lesión de la dermis y es el resultado de una reparación del tejido después de un traumatismo cutáneo, ya sea con una herida, una operación quirúrgica o una enfermedad.

Causas

La cicatrización es un proceso natural de curación del cuerpo ante un evento externo que afecta la piel a través de una herida, cirugía o enfermedad.

En términos médicos generales, la cicatrización es un síntoma de algunas condiciones, como la esclerodermia, una condición que afecta el tejido conectivo y la participación de endurecimiento de la piel.

En cirugía plástica, las cicatrices son habituales al efectuarse los procedimientos quirúrgicos. De igual manera, los cirujanos y especialistas hacen el mayor esfuerzo posible para tratar de que el proceso de cicatrización sea el mejor posible.

Uno de los cuidados más importantes es ante los rayos del sol, que son demasiado fuertes y podrían provocar una marca indefinida.

Formas y características de las cicatrices.

El proceso de cicatrización es algo natural en el cuerpo humano y todo dependerá de cada individuo, sus reacciones fisiológicas y los detalles en torno a sus propiedades en la piel, tejidos y sistema corporal.

La pigmentación y la zona del cuerpo en la que se llevan a cabo los procedimientos quirúrgicos también influirán en el proceso de cicatrización. Por lo general, una persona puede intuir y tomar como referencia cicatrices previas para determinar si es un paciente que sufre mucho con el proceso o si su cuerpo logra cicatrizar de buena manera.

Si la cicatriz no crea tensión en la superficie de la piel en la que se realizó el procedimiento respectivo, el tamaño, el color y la forma de la cicatriz serán menos visibles.

Prevención de cicatrices.

Aunque los factores físicos y naturales de cada persona tienen mucho que ver con el proceso de cicatrización, también se pueden considerar diferentes situaciones para ayudar a este proceso y evitar cicatrices desagradables.

Para evitar cicatrices, es recomendable cubrir y proteger las lesiones con un vendaje adecuado, sobre todo si el área puede estar expuesta.

Mantener limpia la zona para no provocar infecciones es otra recomendación habitual.

Como es sabido, la manera más sencilla de no dejar marcas en la piel y no entorpecer el proceso de cicatrización es no tocar el área de la herida.

Productos que contienen sábila y vitamina E son los más indicados para aplicar sobre las lesiones.

Proceso de cicatrización

  • Fase inflamatoria: Empieza cuando se provoca la herida y se mantiene durante tres días aproximadamente. Las primeras reacciones consisten en coagulación y hemostasia pero terminan tras unos 15 minutos.

  • Fase de proliferación: Se llama así porque se da una proliferación celular para “rellenar” la zona afectada. Inicia a partir del tercer o cuarto día desde la provocación de la herida.

  • Fase de reconstitución: Entre el séptimo y décima día comienza la maduración de las fibras de colágena y la herida se contrae. El tejido granular se transforma en tejido cicatricial, con migración celular desde los bordes de la herida.

Consejos para una buena cicatrización

Entre los aspectos a tomar en cuenta para ayudar a que el proceso de cicatrización sea lo más exitoso posible, se destacan los siguientes:

  • Permitir una buena oxigenación del área de la cicatriz.

  • Tapar la región de cicatrización en caso de visitar lugares con mucho polvo, tierra o humo.

  • Movilizar la zona para provocar una buena circulación.

  • Mantener una dieta balanceada.

  • No fumar ni ingerir licor durante un tiempo prudencial.

  • No realizar ejercicio de alto impacto.

  • No tocar ni presionar el área de la cicatriz.

  • Ser paciente con la región de cicatrización, aún después de que se note una mejora a simple vista.

  • Evitar contacto directo de rayos solares.

  • Seguir los consejos del médico en torno al uso de brassieres especiales y otros implementos médicos para la recuperación.

Para evitar cicatrices, es recomendable cubrir y proteger las lesiones con un vendaje adecuado, además de aplicar productos con propiedades curativas.

Cuidados

Las cicatrices no son fáciles de eliminar una vez que han quedado como parte del panorama cutáneo, pero existen algunos cuidados que permiten disimularlas o mejorarlas en torno a su aspecto visual. Productos como cremas, exfoliantes y otros tratamientos se llevan a cabo para mejorar la zona de cicatrización.

La rosa mosqueta, término genérico para diferentes tipos de rosas, es uno de los productos más recomendados para el cuidado de las cicatrices. Otros productos con propiedades curativas son el geranio y el aloe vera, que pueden aplicarse de forma natural en forma de pasta o como una crema preparada como medicamento. Principalmente, lo que hacen es disminuir el grado de picor en las heridas.

En algunos casos en los que una cicatriz es demasiado visible y presente un aspecto desagradable, también es recomendable un tratamiento quirúrgico para lograr una corrección más adecuada para el paciente.