Corrección de cicatrices con láser

Muchos tipos de láser se han utilizado para aplacar los síntomas, disminuir el tamaño y mejorar la estética de las cicatrices, con resultados asombrosos por el alto grado de éxito en cada tratamiento.

El láser genera una reacción de colágeno y pigmentos para impulsar el movimiento vascular en la zona afectada, por lo que la respuesta de las cicatrices es modificar su estado y mejorar su aspecto.

Este procedimiento quirúrgico depende del tipo de cicatriz que presenta el paciente, ya que no es lo mismo una cicatriz queloide que una cicatriz atrófica, tomando en cuenta factores como exposición a ratos solares y roces constantes con distintos elementos.

Por lo general, el láser es utilizado para mejorar las cicatrices queloides e hipertróficas, que tienen las formas más irregulares y los colores más discordantes con el resto de la piel, lo que provoca una estética poco atractiva.

En algunos casos en los que las cicatrices son muy profundas o severas, será imperativo combinar el láser con otros tratamientos como inyección de corticoides, silicona o peelings químicos. En todo caso, será el especialista el encargado de valorar todas las posibilidades y discutirlas con el paciente.

En la mayoría de los casos, luego de unas pocas sesiones se obtienen resultados excepcionales en la disminución del efecto de las cicatrices.

Candidatos para corrección con láser.

En general, el médico deberá valorar mediante exámenes, observación general e información proporcionada por el paciente, si éste cumple con los requisitos para someterse a un tratamiento con láser.

Este procedimiento se utiliza para la corrección de distintos tipos de cicatrices, especialmente hipertróficas y queloides (aunque también atróficas como las marcas de acné), en múltiples zonas del cuerpo.

Una persona dejará de ser un candidato ideal y puede ser aconsejada de no someterse a la corrección con láser si presenta alguna de las siguientes condiciones:

  • Piel oscura con características especiales.

  • Pacientes con enfermedades como psoriasis, acné, dermatitis.

  • Personas que toman medicamentos, especialmente para combatir el acné (en este caso, se debe dejar de tomar el medicamento por seis meses antes de someterse al procedimiento).

Como CualCirujano.com recomienda, es trascendental encontrar un especialista con experiencia y conocimientos adecuados. El médico debe contar con el respaldo de Asociaciones o Sociedades nacionales e internacionales, para dar una mayor garantía de que el tratamiento será llevado con altas estándares de calidad.

Ventajas de la correción con láser

  • El paciente puede incorporarse a las actividades cotidianas casi de inmediato.

  • Es un procedimiento limpio, sin dolor y con mínimas molestias post-operatorias.

  • El tratamiento es rápido, con sesiones no invasivas.

  • No se trata de una cirugía, por lo que conlleva mucho menos riesgos.

  • Cuenta con un alto porcentaje de éxito y sus resultados son permanentes.

Procedimiento del láser

Uno de los aspectos más importantes por los cuales la mayoría de especialistas recomiendan el uso del láser para la corrección de cicatrices es que el tratamiento dura 1-3 horas.

Eso sí, el procedimiento debe repetirse varias veces para alcanzar el objetivo deseado y que los resultados sean excelentes y permanentes, dentro del marco de realidad discutido con el especialista en las sesiones previas.

El tratamiento, que puede realizarse en un consultorio de un cirujano en un centro médico, puede dividirse en tres etapas:

Elección del tipo de láser: Existen cuatro tipos de láser que son utilizados de forma extensa para la corrección de cicatrices. El láser YAG es especial para marcas de acné, la luz intensa pulsada es para cicatrices provocadas por los rayos solares, el láser de colorante pulsado consigue eliminar tejidos con cicatrices, y el dióxido de carbono, que logra buenos resultados con varios tipos de cicatrices.

Anestesia: Si son cicatrices poco profundas y no tan irregulares, la anestesia no es necesaria. Si se trata de grandes cicatrices, anestesia local será administrada y productos “desensibilizantes” podrían ser utilizados en el post-operatorio.

Vaporización de la piel: El láser se aplica en el tejido de la cicatriz y se mueve en la dirección necesaria. La capa de tejido inicial se elimina, sacando a la superficie una nueva capa, con una incidencia menor de la cicatriz.

Cuando las cicatrices son muy profundas o severas, será imperativo combinar el láser con otros tratamientos para lograr mejores los resultados.

Riesgos del tratamiento con láser

La corrección de cicatrices con láser es un procedimiento altamente seguro y no produce nuevas heridas, ya que el especialista “trabaja” sobre los tejidos de la cicatriz para eliminar la capa superficial.

La hiperpigmentación (oscurecimiento de una parte de la piel) es uno de los pocos efectos secundarios que suelen aparecer con asiduidad. Esta condición puede complicarse con una constante exposición a rayos solares. Otras complicaciones son infecciones o reacciones alérgicas, que pueden contrarrestarse con cremas o medicamentos.

Periodo post-operatorio

No es necesario que el paciente permanezca internado luego del tratamiento y puede retomar sus actividades cotidianas unas horas después de cada procedimiento. Es imprescindible que la persona no toque el área tratada, ya que podría provocarse sangrados y heridas. Medicamentos pueden ser prescritos, al igual que cremas o antibióticos.

Resultados

En la mayoría de los casos, luego de unas pocas sesiones se obtienen resultados excepcionales en cuanto a la reducción de la cicatriz y una mejora visible en cuanto a forma y tamaño. Cuando se tratan cicatrices más profundas e irregulares, es requerido pasar por varias sesiones para que el tratamiento sea efectivo, por lo que los resultados serán notorios a mediano plazo.