Exfoliación química - Peeling químico

La exfoliación química, también llamada peeling, es uno de los tratamientos estéticos no invasivos más versátiles que existen porque además de usarse para minimizar arrugas, permiten mejorar el acné, reducir manchas e hiperpigmentación de la piel, devolver la vitalidad, fomentar la producción de colágeno y alisar la textura de la piel.

La exfoliación química es un procedimiento ambulatorio, que puede realizarse fácilmente en un consultorio médico.

¿En qué consiste la exfoliación química?

Una exfoliación química es un tratamiento en el que se aplica una solución para eliminar las capas externas dañadas de la piel. El tipo de peeling a utilizar dependerá de las necesidades del paciente. Por ejemplo, para casos de manchas superficiales y piel rugosa suele recomendarse un peeling suave mientras que para tratar cicatrices de acné el médico podrá recomendar la aplicación de un ácido medio o profundo, para tratar las capas más profundas de la piel.

Tras una exfoliación química, la piel poco a poco irá mejorando su aspecto. Esto puede suceder de inmediato o tras varias semanas, dependiendo del tipo de químico empleado para realizar el tratamiento.

¿Quiénes son candidatos para una exfoliación química?

Los pacientes que deseen mejorar el aspecto de su piel, que no fuman y que tienen expectativas realistas sobre el procedimiento estético son candidatos para una exfoliación química.

¿Cuántos tipos de exfoliaciones químicas existen?

Existen 3 niveles de exfoliación química, los cuales se categorizan en función del grado de profundidad que su acción tiene sobre la piel.

Los productos químicos más usados para la realizacón de peelings son el fenol, el Blue Peel y los ácidos retinoicos, salicílicos, de resorcinol, glicólicos, de frutas, lácticos, tricloroacéticos, entre otros.

Nivel 1: exfoliaciones químicas superficiales

  • Alcanzan sólo hasta 0,06 mm de profundidad en la piel.
  • Sirven para tratar arrugas finas, zonas de sequedad, pigmentación dispareja, defectos superficiales y acné.
  • La solución que se usa para las exfoliaciones químicas suaves habitualmente contiene ácidos glicólico, láctico, salicílico o de frutas y suele resultar beneficiosa para el acné.
  • Las personas suelen reintegrarse a su rutina de forma inmediata.
  • Puede reaplicarse entre cada 15 y 20 días.

Nivel 2: Exfoliaciones químicas medias

  • Alcanzan hasta 4 mm de profundidad en la piel.
  • Se usan para eliminar manchas, cicatrices de acné y arrugas de mayor intensidad.
  • Las sustancias para exfoliaciones químicas medias suelen ser de ácido tricoloroacético (TCA), el mejor químico para tratar pieles morenas.
  • A pesar del enrojecimiento, el cual desaparece a las horas, la persona puede reintegrarse de inmediato a su vida cotidiana.
  • Puede reaplicarse entre cada 5 y 7 semanas.

Nivel 3: Exfoliaciones químicas profundas

  • Alcanzan hasta 0,6 mm de profundidad.
  • Se usan para mejorar desde arrugas y manchas muy marcadas hasta tumores precancerosos.
  • Él químico más usado para las exfoliaciones químicas profundas es el ácido fenólico.
  • Las personas suelen requerir más tiempo para recuperarse del enrojecimiento (15 días).
  • Su aplicación puede tomar hasta dos horas.
  • Puede realizarse cada 3 meses.

¿La aplicación de peelings químicos requiere anestesia?

No, las molestias suelen ser tolerables, por lo que no hay necesidad de recurrir al uso de la anestesia.

¿Cuáles son los riesgos de las exfoliaciones químicas faciales?

Las exfoliaciones químicas rara vez tienen complicaciones graves, pero en algunos casos pueden presentarse cicatrices, infecciones, inflamación excesiva, cambios en el tono de piel, herpes, entre otros.

Debe comunicarse de inmediato con su médico, en caso de presentar alguna de estas molestias.

¿Cómo debo cuidarme después de una exfoliación química?

Tras un peeling, las personas deben cuidar la zona tratada tomando en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Usar bloqueador solar a diario y reaplicarlo cada 6 horas.
  • Evitar arrancar las costras que puedan aparecer en la zona tratada.
  • Limpiar la piel con jabón de PH neutro.
  • Hacer por lo menos media hora diaria de ejercicios y mantener una dieta balanceada.
  • Evitar la automedicación y consultar con su médico qué fármacos y cremas deberá usar durante el tratamiento.
  • Tras la finalización del tratamiento, usar cremas ligeramente exfoliantes, para eliminar las células muertas superficiales que puedan ir apareciendo.